programa 4
Luciano Berio (1925-2003)
Cuatro versiones originales de
la Retirada nocturna de Madrid, de Luigi Boccherini,
sobrepuestas y transcritas para orquesta
Nacido en Lucca y muerto en Madrid, Luigi
Boccherini (1743-1805) fue conocido sobre todo como un violonchelista
virtuoso y como un compositor de música delicada, melodiosa
y elegantemente expresiva. Si bien hoy en día sólo
se interpretan con frecuencia unas cuantas obras suyas, lo cierto
es que fue un compositor muy prolífico; escribió
155 quintetos, más de 100 cuartetos, 20 sinfonías,
60 tríos, numerosas obras de música sacra y muchas
cosas más. Curiosamente, su obra más famosa, un
Concierto para violonchelo en si bemol mayor, no es sino una versión
modernizada de la combinación de movimientos
de dos obras distintas. Boccherini realizó numerosas giras
como concertista y fue ovacionado con especial entusiasmo en París;
de ahí se fue a España a trabajar para el infante
Don Luis y más tarde estuvo al servicio del rey Federico
Guillermo II de Prusia. Los últimos años de la vida
de Boccherini estuvieron marcados por las carencias y el abandono;
el compositor tuvo que ganarse la vida escribiendo y haciendo
arreglos para guitarristas aficionados, y murió en la pobreza.
Los años que pasó en Madrid permitieron a Boccherini
asimilar numerosas influencias de la música española,
tal y como había ocurrido antes con Domenico Scarlatti
(1685-1757), de modo que el sabor ibérico está impreso
indeleblemente en varias de sus obras. Entre las más significativas
en este sentido se encuentran dos de sus quintetos para guitarra
y cuerdas, conocidos como Fandango y La retirada de Madrid.
Originario de Oneglia, Luciano Berio fue sin
duda el compositor italiano más importante de su generación,
y uno de los pilares indiscutibles del discurso musical del siglo
xx. Sus primeros pasos como compositor fueron guiados por dos
vertientes importantes de la posguerra: el neoclasicismo y las
técnicas seriales. Con el paso del tiempo, sin embargo,
Berio rompió las cadenas que lo ataban al pasado reciente
y comenzó a explorar un camino independiente y autónomo,
caracterizado por la asimilación y transformación
de numerosas técnicas y formas de expresión. Los
sonidos electrónicos, la distribución espacial de
voces e instrumentos, la notación gráfica, el aleatorismo,
el teatro musical, nuevas técnicas vocales, alusiones a
músicas del pasado, son algunos de los elementos característicos
del trabajo creador de Luciano Berio. Otras vertientes de su ejemplar
trabajo incluyeron la difusión de la música contemporánea,
la enseñanza y su participación en la conducción
de importantes instituciones musicales, entre las que destacan
el ircam de París y el Instituto de Fonología de
Milán; también trabajó en la Universidad
de Harvard, el Mills College y la Escuela Juilliard de Nueva York.
Una buena parte de la música vocal de Luciano Berio fue
canalizada a través del magnífico talento de 57
Cathy Berberian, notable cantante estadunidense que fue esposa
del compositor.
¿Cuál es, entonces, el lazo
entre Luigi Boccherini y Luciano Berio? Simplemente, puede decirse
que ambos fueron compositores, italianos, peripatéticos
y prolíficos en su producción. Y para quienes gustan
de cábalas, coincidencias y similitudes, va el recordatorio
de que comparten las mismas iniciales. Por otra parte, lo relevante
para el tema a tratar aquí está en el hecho de que
Berio realizó una obra (quizá sería mejor
llamarla extrapolación) sobre una famosa pieza
de Boccherini. Entre la docena de quintetos para guitarra y cuerdas
de Boccherini hay uno particularmente atractivo, y ya mencionado,
conocido (quizá erróneamente) como La retirada de
Madrid y cuyo título más adecuado en castellano
sería La retreta de Madrid o mejor aún, La ronda
nocturna de Madrid. El cuarto movimiento de este quinteto es una
serie de 12 variaciones sobre un tema que al inicio se toca pianissimo.
A medida que avanza el movimiento, hay un crescendo progresivo;
ello indica que la ronda nocturna se acerca desde la lejanía
y pasa frente al oyente, para después alejarse y perderse
en la distancia, así como la patrulla de soldados se va
alejando poco a poco. Con este sencillo procedimiento, Boccherini
logró un interesante momento de música programática
que describe con toda claridad el paso del piquete de soldados
que vigilaban por las noches las calles madrileñas.
En el año de 1975, Luciano Berio retomó
la idea musical básica de este movimiento del quinteto
de Boccherini y, empleando los recursos de una orquesta sinfónica
completa, realizó una versión fascinante de la música
de su compatriota y predecesor, respetando cabalmente el arco
dinámico propuesto por el compositor de Lucca. Con esta
respetuosa, creativa y fascinante aproximación a Boccherini,
Berio logró una pieza musical altamente sugestiva, que
por su procedimiento de montaje sonoro se aproxima por momentos
a lo que podría llamarse música surrealista, en
la que los eventos se superponen, se suceden y se alternan como
en un sueño sonoro. Por cierto, no fue ésta la única
ocasión en que Berio se aproximó a la música
de otros compositores; en el apéndice de su catálogo
de obras es posible encontrar arreglos, transcripciones, versiones
y extrapolaciones de obras de Monteverdi, Frescobaldi, Purcell,
Gabrieli, Weill e incluso Lennon y McCartney. En esa sección
del catálogo de Berio, la obra objeto de esta nota está
designada así: Cuatro versiones originales de la Retirada
nocturna de Madrid de L. Boccherini, superpuestas y transcritas
para orquesta. Como dato adicional cabe recordar que el propio
Luciano Berio dirigió la primera audición en México
de esta singular obra.