programa de gala
Felix Mendelss ohn-Bartholdy (1809-1847)
Obertura con trompetas, op. 101
El catálogo de Félix Mendelssohn contiene siete
oberturas, sin contar las piezas introductorias a sus óperas
y oratorios: Sueño de una noche de verano, op. 21 (1826),
Obertura para alientos, op. 24 (1824), Las Hébridas, o
La gruta de Fingal, op. 26 (1830), Mar en calma y viaje próspero,
op. 27 (1826), La bella Melusina, op. 32 (1833), Ruy Blas, op.
95 (1839), Obertura de trompetas, op. 101 (1826)
Es interesante notar la variedad que hay en la inspiración
de estas piezas: algunas están basadas en obras literarias
o dramáticas, mientras que otras son impresiones de viaje
puestas en música, y un par de ellas son puramente musicales.
En efecto, mientras que cinco de las oberturas de Mendelssohn
pertenecen a la categoría de música narrativa o
descriptiva, sus oberturas op. 24 y 101 habitan el campo de la
abstracción musical.
Desde el inicio de la década de los 1830s, Mendelssohn
emprendió una variada y extensa serie de viajes que lo
llevaron a numerosas localidades de Europa: Londres, Edimburgo,
las Islas Hébridas, Weimar, Munich, Viena, Salzburgo, Venecia,
Florencia, Roma, Nápoles, Pompeya, Génova, Milán,
Suiza. Después de regresar a Alemania, viajó a París,
y de nuevo a Londres. En la capital inglesa fue invitado a dirigir
su Sinfonía Italiana, con la que obtuvo uno más
de sus éxitos en Londres.
Otra encomienda recibida por Mendelssohn, al inicio de 1833,
fue la dirección artística del Festival Musical
del Bajo Rhin. Para los conciertos del festival realizados en
Dusseldorf en el año de 1833, Mendelssohn reunió
un enorme conjunto de voces e instrumentos, más de 400
personas, entre las que había por igual músicos
profesionales e invitados. El primer concierto del Festival Musical
del Bajo Rhin de ese año fue realizado el Domingo de Pentecostés,
26 de mayo, y la primera pieza interpretada fue la Obertura op.
101 del propio Mendelssohn y el oratorio Israel en Egipto de Georg
Friedrich Handel (1685-1759), en arreglo del propio Mendelssohn.
(Con esta interpretación, Mendelssohn iniciaba lo que sería
una importante serie dedicada en los años siguientes a
presentar diversos oratorios de Handel, en arreglos suyos).
Se dice que los habitantes de Dusseldorf quedaron encantados
con la Obertura op. 101, no sólo por sus cualidades musicales
intrínsecas, sino porque creyeron que Mendelssohn la había
escrito especialmente para ellos, para su festival. Sin embargo,
la realidad era otra. Mendelssohn había compuesto la Obertura
op. 101 en el año de 1826 como pieza de ocasión,
con la intención de hacerla interpretar en los conciertos
dominicales que solían realizarse en su casa. El hecho
de que esta obertura sea conocida como Obertura de trompetas
se debe a que la trompeta tiene un rol destacado en Felix Mendelss
ohn-Bartholdy (1809-1847) Obertura con trompetas, op. 101 el planteamiento
y el desarrollo de la obra. Las figuras semejantes a breves fanfarrias
que aparecen al inicio de la pieza son retomadas más adelante
en varias ocasiones por el compositor, por lo que el sonido de
la trompeta es significativo en momentos importantes de la Obertura
op. 101.
Esta presencia de las trompetas, sin embargo, ocurre a lo largo
de la obertura en un ámbito moderado y discreto, sin la
extroversión y la brillantez que es posible hallar en otras
obras semejantes. Originalmente, Mendelssohn había utilizado
para esta breve obra una escritura en la que el contrapunto denso
y académico jugaba un papel importante. Sin embargo, el
compositor no quedó satisfecho con el resultado inicial,
y realizó una importante revisión de la partitura.
Aún así, Mendelssohn no quedó satisfecho
con esta obertura suya, y se mantuvo firme en su oposición
a que fuera publicada.
A quien sí le gustó mucho la Obertura op. 101 fue
a Abraham Mendelssohn, padre del compositor, quien en alguna ocasión
mencionó su deseo de que la pieza fuera tocada ante su
lecho de muerte. Es posible que la revisión de la obertura
haya sido realizada por el compositor para una ejecución
de la pieza que se llevó a cabo en Inglaterra el 10 de
junio de 1833, es decir, apenas unos días después
de su interpretación en Dusseldorf. Otras fuentes afirman,
sin embargo, que la revisión fue realizada en abril de
1833, es decir, antes de los conciertos en Dusseldorf.