Messa solemnis
Beethoven en la Sala Nezahualcóyotl
EComo parte de la temporada 2007 de la Orquesta
Sinfónica de Minería (OSM), muchos melómanos
y aficionados fuimos todo escuchas y observadores de la interpretación
sinfónico - coral de la Misa solemne de Ludwig van Beethoven
en la Sala de conciertos Nezahualcóyotl del Centro Cultural
Universitario.
Abarrotada casi en su totalidad, la Sala albergó
a cientos de espectadores para escuchar esta misa el sábado
30 de junio, con dedicatoria a la Generación 57 de la Facultad
de Ingeniería de la UNAM, y el domingo 1 de julio, concierto
dedicado al Día del Ingeniero. Esta vez, el primer programa
de conciertos inició con un titánico esfuerzo al
traer a nuestros ojos y oídos, principalmente oídos,
un muy profesional repertorio y variadas voces para ejecutar esta
monumental Misa de nuestro controversial compositor Beethoven.
Con una admirable dulzura en los agudos y
un cierto rubor aterciopelado en sus notas, la soprano Kelley
Nassief y la mezzosoprano Charlotte Paulsen, respectivamente,
fueron partícipes invitadas a nuestro país con la
Sinfónica de Minería en este primer concierto, haciendo
gala de su talento vocal y operístico. Asimismo, los intérpretes
mexicanos quienes balancearon al cuarteto coral para la obra fueron
el barítono Jorge Lagunes y el tenor Óscar Roa,
quienes gozan de una extensa trayectoria tanto en México
como en otros países, y cabe anotar que no es primera vez
que la OSM los trae de vuelta en sus programas orquestales.
Dando vida a las múltiples voces celestiales
cantando a la eternidad de una Providencia eterna y omnisciente
que guía la fortuna de los mortales, fueron también
importados desde Estados Unidos el Coro de la Orquesta Sinfónica
de Houston, que conforma uno de los ensambles vocales más
antiguos de esa nación. Si bien la excelencia del Coro
fue y es notable, su trabajo es posible también gracias
a su director Charles Housmann, titular de la Orquesta Sinfónica
de Houston desde 1986.
Todo un reto musical en su ejecución
que alguien como Beethoven podía imponernos, y un gran
placer al tener una respuesta tan positiva de este público
abierto y receptivo que nos visita, fue una de las apreciaciones
del director titular de la Orquesta Sinfónica de Minería,
Carlos Miguel Prieto al respecto de la Messa solemnis y de esta
Temporada de verano.
Más allá de los aplausos, el agradecimiento del
público y arreglos florales al finalizar no fueron una
sorpresa, aún cuando fuese muy selecto un día y
el otro más familiar, comentarios de agradecidos aficionados
como: "gracias por venir a México a cantar",
se escuchaban dirigidos al Coro de la Orquesta Sinfónica
de Houston fuera de la Sala y en el estacionamiento, todavía
extasiados por la composición beethoveniana.
Al respecto de la histórica creación
de Beethoven como un compositor "profundamente humanista",
el maestro Juan Arturo Brennan ha escrito que: "En el origen
de la Misa solemnis se encontraba no sólo esta idea del
Dios que todo lo sabe y todo lo puede, sino también un
motivo más mundano, relacionado con el archiduque Rodolfo
de Austria (hijo del
Emperador Leopoldo II), quien fue alumno del compositor y uno
de sus más asiduos patronos".
José Areán, director asociado
de la OSM, no dudó en expresar en oportunidades posteriores
que para él es interesante el balance que ha tenido esta
Temporada y que en un par de meses el público pueda tener
la oportunidad de apreciar el desarrollo de la música de
Beethoven (...) Estoy muy satisfecho de esta programación
veraniega.
Por Luis M. García
01 de noviembre de 2007