Con gran éxito resurge la Sinfónica
de Minería bajo la batuta de Prieto
El resurgimiento de la OSM es notorio porque
suena bien, incluso, por momentos mejor que OSN, sin embargo,
aún es necesaria una selección más rigurosa
de los músicos que la conforman.
México. Tras años de anquilosamiento,
la Orquesta Sinfónica de Minería (OSM) parece reactivarse
y recobrar el prestigio, la frescura y la calidad que alcanzó
cuando el decano de los directores mexicanos Luis Herrera de la
Fuente la tuvo a su cargo durante una década.
El entusiasmo, las buenas intenciones y el
carácter propositivo de Carlos Miguel Prieto, su actual
director, hacen vislumbrar la posibilidad de que la Sinfónica
de Minería, recobre sus años de gloria; no obstante,
aún es evidente en el escenario la falta de cohesión
musical y armónica.
El resurgimiento de la OSM es notorio porque suena bien, incluso,
por momentos mejor que la Sinfónica Nacional (OSN), sin
embargo, aún es necesaria una selección más
rigurosa de los músicos que la conforman, como en su momento
la hizo, de manera personal el maestro Herrera de la Fuente.
No obstante sus avatares, la Orquesta Sinfónica
de Minería está vigente y sigue convocando al público,
ahora más que nunca; muestra de ello fue el lleno que tuvo
la Sala Nezahualcóyotl, este fin de semana, recinto donde
la agrupación desarrolla su temporada, y donde ofreció
el segundo concierto que estuvo a cargo de su titular.
Desde las 19:00 horas oleadas de automóviles
y personas a pie llegaron a la emblemática Sala Nezahuacóyotl,
enclavada en la zona cultural de Ciudad Universitaria, para disfrutar
de la ejecución de la pianista ucraniana Valentina Lisitsa,
quien ejecutó el "Segundo concierto para piano y orquesta
en Si bemol mayor Op. 83", de Johannes Brahms (1833-1897).
Todavía siete minutos después de las 20:00 horas,
la gente seguía entrando al recinto para ocupar todas las
butacas disponibles. Tras la tercera llamada salió al escenario
el primer violín Fernando Mino, quien, como ya es costumbre
realizó la afinación de la orquesta para disponerse
a interpretar la primera parte del concierto.
Una ovación cimbró el polígono
cuando apareció en el escenario Carlos Miguel Prieto, director
titular de la OSM, quien tras subir al podio y saludar al respetable,
empuñó la batuta para atacar las notas de la suite
de "El pájaro de fuego", del afamado compositor
ruso Igor Stravinsky (1882-1971).
La programación de la temporada, que
se desarrolla del 30 de junio al 2 de septiembre está estructurada
para que en cada uno de los conciertos, el público disfrute
una de las nueve sinfonías de Ludwig van Beethoven (1770-1827),
de esta manera, en el segundo concierto tocó turno a la
"Primera sinfonía" del compositor alemán.
El plato fuerte del programa llegó
cuando Valentina Lisitsa ofreció de manera magistral el
"Segundo concierto para piano" de Johannes Brahms, obra
considerada como una de las más complejas en el ámbito
pianístico, por su dificultad interpretativa, sin embargo,
no deja de ser un agasajo a los sentidos.
En breve entrevista la pianista de origen
ucraniano comentó que interpretar a Brahms siempre implica
un reto, "y en este caso es un reto mayor, porque este concierto
para piano es algo más que eso, es una gran sinfonía
para un instrumento, de ahí también su complejidad
tanto interpretativa como musical".
El "Segundo concierto para piano",
de Brahms fue estrenado en la ciudad de Budapest, Hungría,
el 9 de noviembre de 1881 con el compositor al piano, y días
después Brahms repitió su actuación, pero
esta vez con la orquesta de la corte de Meiningen, bajo la dirección
de Hans von Vulgo.
El tercer programa de la temporada, a realizarse los días
14 y 15 de julio, ofrecerá las obras: "Juego de cartas,
ballet en tres manos", de Stravinsky; "Concierto para
violonchelo y orquesta en Mi menor, Op. 85", de Edward Elgar
(1857-1934), y la "Segunda sinfonía en Re mayor, Op.
36, de Beethoven.
08 de junio de 2007