La Sinfónica de Minería celebra
tres décadas
Con obras de Tchaikovsky como hilo conductor
y homenajes a Rimsky-Korsakov, Vaughan Williams y Messiaen, a
partir del 27 de junio la orquesta iniciará la conmemoración
en la sala Nezahualcóyotl.
Con una temporada que tendrá como eje
temático la obra de Piotr Illich Tchaikovsky, la Orquesta
Sinfónica de Minería (OSM) celebrará tres
décadas de trabajo continuo. Los festejos iniciarán
el 27 de junio en la sala Nezahualcóyotl con un programa
que incluirá la Obertura festiva de Minería, de
Gerardo Meza, así como obras de Tchaikovsky y Ottorino
Respighi.
Creada en 1978, al igual que la Academia de
Música del Palacio de Minería, por el director de
orquesta Jorge Velazco y el director de la Facultad de Ingeniería
de la UNAM, Javier Jiménez Espriú, actualmente la
OSM permea no sólo a la comunidad universitaria sino a
toda la ciudad y al país, señaló José
Areán, director artístico de la orquesta. Se
trata de un proyecto que se hizo realidad hace tres décadas
y que continúa siendo un proyecto en la medida en que sigue
creciendo, sigue siendo ambicioso y sigue con la sed de cumplir
metas, afirmó el conductor.
Areán aseguró que la OSM plantea
una nueva forma de hacer cultura, en la cual la sociedad
civil junto con la institución educativa máxima
de nuestro país, y también con los apoyos del gobierno
federal y de muchos patrocinadores, crean un espacio en el cual
la cultura puede vivir más allá de cualquier consideración
social o política.
El también director de la Compañía
Nacional de Ópera explicó que la línea conductora
de los nueve programas de la temporada de verano 2008 de la OSM
es presentar una antología dedicada a un compositor, que
este año será Tchaikovsky. Salvo en el último
concierto, todos los demás tendrán una obra de Tchaikovsky.
Por ejemplo, se van a tocar sus seis sinfonías, los dos
conciertos importantes el de piano y el de violín
y también obras aisladas como El capricho italiano, Marcha
eslava y otras.
La orquesta también rendirá
homenaje a los compositores Nikolai Rimsky-Korsakov en el centenario
de su fallecimiento, Ralph Vaughan Williams, de quien se cumple
medio siglo de su desaparición, y Olivier Messiaen en el
centenario de su natalicio. En ocasión de los 30 años
se encargaron las obras Concierto de Minería para flauta
y orquesta, del compositor mexicano Samuel Zyman, así como
M-30, del también director de orquesta Luis Herrera de
la Fuente.
Otro hilo conductor será el invitar
a algunos de los directores artísticos que han contribuido
a la longevidad de la OSM, como es el caso de Herrera de la Fuente,
Leon Spierer y su hijo Carlos Spierer. Areán recordó
al maestro Jorge Velazco, a quien definió como el corazón
de este proyecto. Velazco será homenajeado con la
obra de Zyman dedicada a su memoria.
El último concierto será una
noche de gala dedicada a los 150 años del nacimiento de
Giacomo Puccini. Areán explicó que será una
gala pucciniana con dos cantantes: Alfredo Portilla, una
de las grandes voces mexicanas, y Cristina Gallardo-Domas, una
verdadera estrella de origen chileno y hoy por hoy una de las
divas de la Metropolitan Opera de Nueva York y de muchas otras
partes.
Areán aseguró que la OSM está
formada por colegas que conforman un grupo que trabaja de manera
entusiasta hacia un solo objetivo. Ésta no es una
característica generalizada ni de nuestro país ni
de todo el mundo. Las orquestas son, usualmente, una sociedad
forzada, porque a lo largo de muchos años el trabajo de
los atrilistas se vuelve una especie de rutina, que puede romper
a algunos integrantes de algunas orquestas (no sólo en
México, es una cuestión que se da en todas partes
del mundo).
José Areán aseguró que
en el caso de la OSM se rompe esa rutina porque sacrifican
gustosamente sus vacaciones de verano para hacer música.
Esto obviamente habla de unas ganas de hacerlo, de una entrega
muy particular que le da una característica de frescura
excepcional.
Recorrido histórico
Ayer se presentó el libro Orquesta
Sinfónica de Minería. 30 aniversario, el cual detalla
el origen y desarrollo de la institución musical que tiene
como sede de sus conciertos la Sala Nezahualcóyotl. El
ingeniero Javier Jiménez Espriú coordinó
la edición de esta obra dedicada a lo que calificó
como una maravillosa aventura. Una aventura de esta naturaleza
que dura 30 años no se da con frecuencia en nuestro país.
El coordinador destacó que el libro
contiene testimonios de gente como Luis Herrera de la Fuente,
los Spierer, Carlos Miguel Prieto, José Areán, Gerardo
Estrada y Juan Arturo Brenan, así como un texto de Jorge
Velazco, La música y el Palacio de Minería.
Jiménez Espriú, quien ha estado cerca de la orquesta
desde su fundación, escribió un texto donde recoge
testimonios de los ex presidentes de la Academia de Música
del Palacio de Minería.
El libro se complementa con fotografías
de varias épocas, programas y la lista completa de las
obras que se han presentado en todas las temporadas.
Milenio, Xavier Quirarte,
México, mayo de 2008